Bienvenido, Invitado
Nombre de Usuario Contraseña: Recordarme

Sendas antiguas capítulo 1, lección 2
(1 viendo) (1) Invitado
Identidad y propósito en la vida de la persona confore al plan de Dios.
  • Página:
  • 1

TEMA: Sendas antiguas capítulo 1, lección 2

Sendas antiguas capítulo 1, lección 2 hace 5 años, 7 meses #4446

  • josemanuel
  • DESCONECTADO
  • Administrador
  • El Pastoret
  • Temas: 925
  • Valoración: 16
SANIDAD SUPERFICIAL

"Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz. ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová. Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos". (Jeremías 6:13-16)

Estos versículos, que anteceden al versículo 16 de Jeremías 6, nos dan una percepción más profunda de nuestra experiencia actual de vida aquí en nuestro entorno actual. Debido a que no hemos caminado en las sendas antiguas de Dios, muchas áreas de nuestra sociedad, así como de nuestra vida personal y familiar, parecen ser agobiantes en la vida diaria. Consecuentemente, importantes necesidades espirituales, emocionales, financieras, familiares y de salud parecieran ser insatisfechas día tras día.
Como resultado de ello, como nos dice el versículo 13, nos hemos enfocado en nosotros mismos y estamos ávidos de ganancias. Cuando las necesidades de una persona no son satisfechas, esta tiende a convertirse en egoísta y ambiciosa. Es imposible decirle a una persona que se está ahogando, que no esté tan ansiosa por aire, o a un hombre que está muriendo de hambre que no robe para poder comer. Como el versículo 13 nos dice, la avaricia y el engaño están destinados a operar cuando las necesidades cruciales no son satisfechas.
El versículo 14 declara que no estamos auxiliando a las personas cuando nosotros, la iglesia, intentamos traer sanidad al quebrantamiento de las personas de una manera superficial. Tal vez nosotros hemos pensado que estábamos ayudando a las personas cuando les hablábamos de "paz, paz", y por medio de los intentos de quitar su culpa y dolor y no hemos tratado con la raíz que ocasiona sus problemas.
Las personas en los años 90 estaban interesadas en soluciones instantáneas para sus problemas. He pensado a menudo que una iglesia de autoservicio probablemente sería muy popular. Puedo imaginar a las personas manejando hacia la ventanilla del auto servicio un domingo por la mañana y ordenando: "Por favor, deme una orden de MacSanidad, tres MacSalvaciones, dos MacLiberaciones y un MacSermón para llevar." Somos una sociedad impaciente, la cual, en su totalidad, no está dispuesta a tratar con las causas que están enraizadas y que ocasionan sus problemas, queremos solamente un alivio instantáneo a nuestro dolor. Como resultado de ello, muchas veces recorremos la vida tomando diariamente decisiones que están dirigidas únicamente a eliminar las consecuencias dolorosas de nuestra última decisión descabellada. Rara vez vemos lo suficientemente lejos para ver las consecuencias a largo plazo de las resoluciones que hemos tomado.

LOS ARREGLOS A CORTO PLAZO SON SIEMPRE LA SEMILLA DE LA DESTRUCCIÓN A LARGO PLAZO.


Supongamos que una muchacha adolescente que ha sido profundamente herida y maltratada por su padre entra en rebelión y termina toda relación con él. Ella ha dado un paso afuera del círculo de protección espiritual diseñado por Dios en la familia para su seguridad. Al haber sido profundamente herida y lastimada por su padre, la muchacha ahora sale en busca del amor. Supongamos que encuentra a un muchacho que le dice que la ama. A causa del dolor y la necesidad que existe en su vida, ella se permite involucrarse sexualmente con este joven, dando como resultado un embarazo no deseado. Desafortunadamente, su decisión equivocada de satisfacción sexual de corto plazo ha dado como resultado una consecuencia a un plazo más largo. Presionada por el embarazo no deseado, esta joven mujer toma una tercera decisión errada de corto plazo al decidir abortar a su bebé. Esta acción da como resultado una consecuencia de largo plazo de inaudita culpa y vergüenza por haber terminado con una vida. El tormento y dolor de esta decisión van a resultar en una nueva búsqueda de consuelo y amor. Entra en una nueva relación romántica y nuevamente ocurre un embarazo no deseado. Sin embargo, llevando todavía la culpa por el aborto anterior, y el dolor que la atormenta, esta vez la joven decide tener su bebé. Ella empieza entonces a presionar al padre para que se case con ella, lo que él finalmente hace.
Cada decisión que esta joven ha tomado está siendo destinada únicamente para intentar quitar la presión de las consecuencias de la última decisión de corto alcance. Luego de un breve tiempo de estar casada, la joven descubre que el hombre con quien se ha casado está lleno de ira y es muy abusivo. Como resultado, luego de un año, ella decide divorciarse de su esposo. Todavía llevando tremendas heridas y dolor causados por el rechazo de su padre, el aborto, el segundo embarazo no deseado, el abuso proveniente de su esposo y ahora el divorcio, ella nuevamente inicia la búsqueda del amor y el consuelo.
Probablemente podrás por ti mismo continuar imaginando el resto de la escena en una cadena de relaciones rotas y de eventos devastadoramente dolorosos. El versículo 15 del capítulo 6 de Jeremías nos dice que cuando tomamos decisiones de corto alcance intentando traer paz sin tratar directamente con las raíces de las anteriores decisiones equivocadas, estamos endureciendo nuestros corazones y ni siquiera sentimos convicción por nuestras malas acciones. Jeremías dice que cuando los hombres hacen esto, no saben ni siquiera cómo ruborizarse. Este endurecimiento de corazón se convierte entonces en la causa misma de su caída y destrucción. Por eso es que Jeremías en el versículo 16 nos urge a que busquemos y preguntemos por las "sendas antiguas" donde se encuentra "el buen camino".

MERCEDES VERSUS MACHETE

"Y dijeron: es en vano; porque en pos de nuestros ídolos iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón, ha oído cosa semejante. Gran fealdad ha hecho la virgen de Israel. ¿Faltará la nieve del Líbano de la piedra del campo? ¿Faltarán las aguas frías que corren de lejanas tierras? Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado." (Jeremías 18:12-15)

En este pasaje Jeremías nos está urgiendo nuevamente a que regresemos a los caminos de Dios. Él declara que olvidar a Dios es tan insensato como alejarse de la única fuente de agua fresca en una tierra desértica. En el versículo 15 el profeta nos dice que cuando nosotros no estamos caminando por las "sendas antiguas" de Dios, lo estamos haciendo por "veredas". Cuando leí por primera vez este pasaje, pude imaginarme a un hombre intentando abrirse camino con un machete a través de una espesa jungla para llegar del punto A al punto B. La distancia era bastante grande y parecía que le fuera a tomar la mayor parte de su vida alcanzar la meta.
Por otra parte el versículo 15 dice que las "sendas antiguas" son como una autopista. Yo podía imaginar a otro hombre moviéndose también del punto A al punto B. Sin embargo, en vez de estar abriéndose camino a través de la jungla con un machete, este hombre lo estaba haciendo en una autopista conduciendo un Mercedes Benz. El segundo hombre, el del Mercedes, era capaz de alcanzar en un día la misma meta que el hombre del machete, aunque a él le iba a costar toda su vida alcanzarla. Si nosotros sólo nos paráramos en medio del camino, viéramos y preguntáramos por las "sendas antiguas", y empezáramos nuevamente a caminar por ellas, creo que nos encontraríamos conduciendo en esa autopista en vez de estar abriéndonos camino lentamente a través de una jungla, en muchas áreas de nuestra vida y de nuestra sociedad. Daniel 11:32 nos dice: "... pero los que conocen a su Dios, serán fuertes y harán grandes cosas".
La mayoría de nosotros no hemos tenido tiempo para hacer grandes cosas, debido a que estamos cautivos en una forma de supervivencia. Cuando tenemos que pasar la mayor parte de nuestra vida abriéndonos paso a través de la jungla y alejando bestias salvajes, no tenemos tiempo para hacer otra cosa más que sobrevivir. Cuando reflexiono sobre el evangelismo y la expansión del Reino de Dios, siempre he escuchado que cada generación es responsable de evangelizar a su propia generación. Al sopesar esto, un día empecé a pensar quién es el responsable de evangelizar a mis hijos y a mis nietos. Por supuesto, concluí que esto también es mi responsabilidad. Sin embargo, en las últimas dos generaciones hemos tenido que evangelizar, en cada generación, a los hijos de la generación anterior de cristianos. Hemos tenido que fundar cafeterías y ministerios en las calles para poder ganar a los hijos de cristianos. ¿Por qué? Hemos pensado siempre que si solamente lleváramos a nuestros hijos a la iglesia, oráramos por ellos, les enseñáramos de la Biblia, o aun los ingresáramos a una escuela cristiana, entonces ellos crecerían para servir al Señor. Sin embargo, la experiencia nos ha demostrado que aunque todas estas cosas son valiosas, en y por sí mismas, ellas no establecen adecuadamente el curso para la vida. ¿Qué es entonces necesario para establecer un curso en la vida de los jóvenes cristianos que dé como resultado servir a Jesucristo durante todos los días de su vida? Creo que la respuesta a esta pregunta tiene que ver con impartirles dos cualidades claves provenientes del Señor en momentos cruciales de la vida. En cada cultura Dios estableció Sus sendas antiguas para inculcar estas cualidades claves en momentos importantes de la vida de los hijos. Sin embargo, en nuestra cultura aquí en Norteamérica, hemos abandonado y olvidado las sendas antiguas de Dios y como resultado, hemos fallado en recibir en nuestra propia vida o en impartir a nuestros hijos estas dos claves.
Caminar en las sendas antiguas de Dios da como resultado un evangelismo generacional. Cada generación no sólo es responsable de evangelizar a su propia generación, sino también de evangelizar a las dos generaciones siguientes. Si de nuevo redescubrimos las "sendas antiguas" de Dios y empezamos a caminar en ellas, prácticamente estaremos asegurando que nuestros hijos y nietos servirán a Jesucristo todos los días de su vida.
Examinemos entonces las dos cualidades claves que Dios planeó impartir y establecer poderosamente en nuestra vida: IDENTIDAD Y DESTINO.


TEMA: SENDAS ANTIGUAS Capítulo 1 Lección 2
Para reflexionar:

1.- ¿Cuáles áreas cruciales en tu vida sientes que te afligen más y, cómo has intentado solucionar esto?



2.- ¿Has buscado discernir el origen de estos problemas? ¿De qué forma?


3.- ¿Recuerdas alguna vez, haberte salido de tu cobertura y protección familiar? ¿Has retomado ese camino? ¿De qué manera?


4.- Señala tres o más momentos cruciales de la vida de una persona ¿Crees que impartiendo los principios de Dios en momentos cruciales en la vida de los tuyos puedes influenciar en tu generación y, consecuentemente en las siguientes generaciones?


5.- ¿Puede alguno que no tiene descanso en su alma tener conciencia de quién es realmente?
Existen realidades intangibles que superan con creces todo lo que se puede ver, oír, tocar, oler y degustar. Para percibirlas, es necesario que desarrollemos otra clase de "sentidos".
Los siguientes usuarios han agradecido: esther, daniel, esteban, Bernabe

Re: Sendas antiguas capítulo 1, lección 2 hace 5 años, 7 meses #4450

  • esther
  • DESCONECTADO
  • Asesorando
  • Temas: 250
  • Valoración: 6
En nuestro andar por la vida se nos presentan muchos caminos y ya desde pequeños tenemos que tomar decisiones en nuestras vidas y cuando llega el momento de ser mas coherentes con ellas, no distinguimos bien las señales. Si la decisión es equivocada, en un segundo, puede cambiar nuestra vida y la de los nuestros.
Nos encontramos con muchas incrucijadas y para tomar una decisión debemos buscar toda la información necesaria, meditar, calcular y pensar en sus consecuencias. Tenemos que examinarnos a nosotros mismos buscar en nuestro interior y hacer "un alto en el camino". Si despues de ello tomamos la decisión equivocada y mas adelante nos damos cuenta siempre podemos rectificar haciendo el mismo proceso anterior y ver donde hemos fallado. Evidentemente hay cosas, como el ejemplo que pones,que no se puede volver atras en todo pero si rectificar en mucho.
Respecto a la vida espiritual una decisión puede acercarnos o acercar a alguien a Dios, pero también nos puede apartar o podemos apartar a los hermanos de la iglesia e incluso de la fe.
Pues es bien cierto que nuestra salvación no depende de nosotros, sino de Dios que tiene misericordia, pues la Palabra de Dios dice que no todos los que procesan la fé son hijos de Dios.Y el mismo Jesucristo advierte de esta terrible verdad.
Última Edición: hace 5 años, 7 meses Por esther.
Los siguientes usuarios han agradecido: celia, daniel, esteban, Bernabe

Re: Sendas antiguas capítulo 1, lección 2 hace 5 años, 7 meses #4452

  • esteban
  • DESCONECTADO
  • Avanzando
  • Temas: 66
  • Valoración: 6
Se habla de volver al antiguo Camino, pero ¿donde lo dejamos?, ¿cuando salimos de él?. Ya sé que Dios nos impulsa a retomarlo, pero creo que debemos ser conscientes de que no estamos en él. En el texto se habla de situación de supervivencia, pero para sobrevivir, debes de ser consciente de que estás en una situación de supervivencia. "La supervivencia comienza donde el modo de vida habitual acaba".
En el entorno espiritual lo podemos definir como la manera superficial a nivel espiritual de vivir un creyente.
Pero siguiendo la línea del texto, diré que muchas veces nos acomodamos espiritualmente, creemos que lo que hacemos lo hacemos bien, que nuestra relación con Dios es buena, pero realmente tenemos callado al Espíritu Santo, nuestra relación con Dios es nefasta y no damos pie con bola, ¿cómo sabemos que nos hemos apartado del Camino si no hay nadie que nos lo diga porque los demás están igual que nosotros?, y si viene alguien de fuera a decirlo, ¿cómo sabemos que nos dice la verdad?.
Creo que para volver a algún sitio debemos de ser consciente de que hemos abandonado el Camino, y hay veces que no nos percatamos porque estamos abriéndonos paso a machetazos, no estoy de acuerdo en el mercedes, no porque hagas grandes cosas, no porque trabajes en primera línea con Dios tendrás el privilegio de usar un mercedes en vez de un machete. Te verás igual de confiado de que vas por el buen camino cuando hace tiempo que transitas por carreteras secundarias, lejos de la autopista que debes de seguir, puedes coger otras autopistas y alejarte más, porque no es la adecuada.
Sinceramente, alejarnos de la senda antigua por problemas, pereza, dejadez, etc... nos pasa a todos, al creyente dominguero y al misionero comprometido toda su vida de servicio a Dios, lo que realmente marca la diferencia es el reconocer que pasamos a sobrevivir, entonces lo único que podemos hacer es buscar el camino de vuelta, a veces se recupera volviendo sobre nuestros pasos, otras dando rodeos solventando obstáculos y problemas añadidos. Puedes tomar decisiones a corto o largo plazo, ambas tendrán consecuencias, incluso el no hacer nada.
Dios nos manda a volver a las sendas antiguas, nuestra brújula es el reconocer que nos hemos perdido, cuando reconozcamos esto y pidamos perdón, el Camino aparecerá delante nuestra.
Los siguientes usuarios han agradecido: celia, daniel, Bernabe
  • Página:
  • 1
Página generada en: 1.37 segundos