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Pesadilla: El apóstol Pablo es baneado del Foro
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TEMA: Pesadilla: El apóstol Pablo es baneado del Foro

Pesadilla: El apóstol Pablo es baneado del Foro hace 7 años, 5 meses #564

  • josemanuel
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No sé si fue el ajetreo de estos días de fiesta o las opíparas comilonas de estos días. Lo que sí estoy seguro es que me pareció vivirlo tan real...
No sé si calificarlo de sueño o pesadilla. Era como si lo pudiera palpar con mis propias manos...
Era esa frontera, ese umbral entre lo conocido y lo desconocido, dónde parece uno estar con un pie en este mundo y el otro algún plano distinto pero, tan auténtico que se me hacía más fidedigno que el de cada día.
Era en ese mundo onírico dónde, difícilmente, uno puede tener el control del proceso de engarce de las historias que, mezcladas de personajes, vivencias y lugares, fraguan un cuadro de lo más surrealista en la mayoría de las ocasiones. Unas veces placentero, otras premonitorio, otras admonitorio, e incluso lúgubre.
No recuerdo muchos de los detalles pero, de seguro, no fueron buenos. El sudor que empapaba mi almohada y las sábanas, era testigo suficientemente de la angustia vivida.
Resumiendo para salir del trance decir que, sin saber cómo, el apóstol Pablo ocupaba el lugar de Esteban, el primer mártir de la era de la iglesia cristiana.
Lo peor era que ese martirio provocaba una tragedia añadida para la iglesia. La ausencia de todos los registros escritos de Pablo que poseemos en la actualidad. Era un cataclismo de proporciones impensables. Hubieron más detalles pero no vienen al caso.
Tras el susto inicial y, el alivio posterior al constatar que todo había sido una pesadilla, me dio por reflexionar en aquella ocasión en que el apóstol Pablo fue baneado del Foro, más importante de aquel tiempo, si bien no corrió la suerte de Esteban.
He aquí mi meditación.

El apóstol Pablo es baneado del Foro

Han pasado los siglos, ha cambiado la tecnología, los personajes son distintos, hasta la vestimenta es diferente pero, la mentalidad, las emociones y los comportamientos siguen siendo los mismos.
El fragmento de nuestra reflexión se halla en Hch. 17.15-34
El apóstol Pablo, durante su estancia en Atenas, tenía por costumbre, como en cada ciudad que visitaba, asistir a la sinagoga de dicho lugar para compartir con sus compatriotas el mensaje del evangelio de Jesucristo. Allí razonaba y discutía con los judíos y los religiosos, que temerosos de Dios, asistían a la sinagoga y simpatizaban con las creencias judías. Además, aprovechaba su estancia para ir al "ágora" (plaza, lugar de asambleas), lugar donde concurrían la mayoría de los atenienses que deseaban compartir sus ideas o experiencias. En al ágora, cada cual decía la suya. Los más asiduos por allí, pertenecían a la élite de las mentes más lúcidas de la época, del mundo conocido. Lo más granado de la filosofía griega, discípulos de Estoico (estoicos) y Epicúreo (epicúreos). Por lo visto, con éstos, más que discutir, filosofaba (gr. φιλοσοφων) y debatía (como casi siempre que se mete la religión de por medio). Unos pensaban que era un charlatán y otros, que era portador de nuevos dioses ("demonios" gr. δαιμονιων).Tan interesante parecía el asunto que estos filósofos le invitaron a acudir a un "foro" más selecto al que sólo se podía acceder previa invitación. Vamos, un "foro VIP". Este foro era el famoso Areópago (Areos Pagos, "colina de Marte" gr. Ἄρειον Πάγον").
Al principio, todos parecían estar encantados escuchándole pues, los atenienses y los huéspedes extranjeros (filósofos y pensadores no atenienses que eran invitados por estos para hablar y oír de las últimas tendencias, pues era lo que más les interesaba).
Pablo tomó dos puntos de referencia que conectaban y empatizaba con los atenienses:
1.- Sus altares de adoración a sus divinidades.
2.- Los registros literarios que les eran conocidos.
A partir de estas dos premisas les presento el evangelio de Jesucristo. No obstante, cuando llegó a la parte de la resurrección de Jesucristo, al auditorio le silbaron los oídos, pues iban en directa confrontación con su lógica de pensamiento. Aquellos que se ufanaban de poseer las mentes más abiertas de Occidente, que hacían alarde del pensamiento más liberal de aquel tiempo, con su comportamiento demostraban ser unos intransigentes y unos enanos mentales, unos perfectos "idiotas". Su repuesta fue cualquier cosa menos filosófica. Unos se burlaban y otros emplazaban a Pablo "sine die". De esta manera lo banearon de su afamado "Foro". Tan sólo unos pocos hombres y mujeres demostraron tener una mente más disponible y dispuesta que lo que el "establishment" consideraba "filosóficamente correcto". Me parece muy alentador que, además de hombres, también hubiera mujeres en el Areópago, aunque lo más importante es que algunas personas de aquel lugar recibieran el mensaje del reino de los cielos.
En resumen, Pablo fue baneado del "Foro" por quienes se creían adalides y guardianes custodios del pensamiento más reconocido en aquel momento.
Salvando las distancias tecnológicas y espacio-temporales, ¿No sentimos una punzada de vergüenza al contemplarnos, como frente a un espejo, y vernos reflejados en semejantes actitudes de menosprecio, sobreprotección y corporativismo hacia todo aquel que no opinando como nosotros, pueda poner en "jaque" los pilares de nuestra tan "cacareada sana doctrina", todo ello en aras de proteger a los "pequeños en la fe", pero que en realidad esconde nuestros temores a que pueda "llenársenos el cuarto de agua" y tener que modificar y tocar "vacas sagradas" de nuestra teología?
Los epicúreos y estoicos, babeaban por la sabiduría (1ª Cor. 1.18), pero la despreciaron cuando Pablo se la presentó y lo banearon del "Foro", pues les parecía locura el mensaje de "Jesucristo crucificado" (1ª Cor. 1.23). Era demasiado para sus cultivados oídos.
No obstante, Pablo corrió mejor suerte en este "Foro" que Esteban del "Foro del Sanedrín" (Hch. 7.56-8.1), hecho que Pablo mismo contempló y consintió.
Los judíos pedían señales (1ª Cor. 1.18), pero mataron al mensajero que les mostraba la señal del cielo, el Hijo del Hombre en la gloria a la diestra del Padre. Rechinaron sus dientes y se tomaron la justicia por su mano. Una especie de "sharia" judía.
Pablo fue testigo en ambos "foros". En uno como "baneador" en el otro como "baneado". Si algo sabía, por propia experiencia, era que un "foro religioso" resultaba más peligroso y mortal que un "foro filosófico".

"El que tenga oídos, escuche" (palabras de Jesús de Nazaret)

Dedicado a todos aquellos que fueron baneados de algún "foro" injustamente.
Existen realidades intangibles que superan con creces todo lo que se puede ver, oír, tocar, oler y degustar. Para percibirlas, es necesario que desarrollemos otra clase de "sentidos".
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