Bienvenido, Invitado
Nombre de Usuario Contraseña: Recordarme

El amor verdadero. Una bomba de relojería
(1 viendo) (1) Invitado
Desde dentro
  • Página:
  • 1

TEMA: El amor verdadero. Una bomba de relojería

El amor verdadero. Una bomba de relojería hace 6 años, 5 meses #3376

  • josemanuel
  • DESCONECTADO
  • Administrador
  • El Pastoret
  • Temas: 925
  • Valoración: 16
El amor verdadero. Una bomba de relojería.

Hch. 7.58 "Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo."

Y es que el amor de lo alto, el amor verdadero, es lo que tiene. Esteban, un ser humano, con rostro de ángel (Hch. 6.15 "Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel"), tocado de lo alto, fue capaz con su testimonio, con la palabra de Dios, destilando por su boca, de colocar una bomba de amor con temporizador en el corazón de quien le escuchaba, y veía, antes de partir de este mundo.
Algo así, debió acontecer en el alma de Saulo de Tarso cuando, ante la escena de Esteban, en el Sanedrín, el testimonio en sus labios, mediante el poder del Espíritu Santo, logró perforar el alma de aquel hombre, más allá de sus barreras. De este modo, aunque murió a manos de aquellos que pusieron sus ropas a los pies del joven Saulo, para no mancharlas (sus corazones, tiempo ha que estaban manchados), su testimonio, sus palabras, perforaron aquel joven corazón, más allá de todo lo inimaginable. Todo ello hasta el punto de atravesar su alma, día y noche, incluso, mientras el trataba de apagar la voz del amor de Dios en su corazón, persiguiendo a la iglesia y, apresando a los del Camino, para ser ajusticiados que, para el caso, era lo mismo que matarlos.
Cuanto más luchaba contra esa bomba de amor que, a modo de relojería, instalada en el interior de su alma, intentando desactivar, esa voz en su interior, añadiendo la virulencia de su actitud antagónica contra todo lo que representara, el rostro del Amado, reflejado en Esteban, más se derramaba ese amor genuino y verdadero, a modo de reacción en cadena, hasta el punto, hasta el instante en que, rendido a la evidencia de la manifestación de Jesús en el camino hacia Damasco.
Del mismo modo, al igual que Pablo, todos tenemos algún instante en la vida, en que la explosión del amor genuino de Dios manifestado, explota, llegado el cumplimiento del tiempo (kairòs) de Dios. Es como si, la cuenta atrás de dicha bomba, hubiese llegado a 00:00. Como sí, tras un esfuerzo colosal por desactivar los cables del temporizador, para evitar la explosión de la bomba del amor divino, llegado a los últimos segundos, nos rindiésemos ante la evidencia de dicha realidad, abandonándonos al momento de la explosión, sabiendo que desapareceremos, en pequeños pedacitos, para dejar de ser nosotros mismos, y quedar derramados por Su amor, en todos aquellos se hallan en nuestro radio de acción, de semejante detonación de la intervención del poder Su Espíritu.
Y es que, al igual que Saulo, ya no fue el mismo (aunque luchó por regresar a esa "normalidad"), siendo alcanzado por aquel mártir, que lo traspasó con sus palabras y su mirada, derramándose en el corazón de aquel joven, del mismo modo, nosotros, no podremos volver a nuestra rutina cotidiana de vida, por más que luchemos en desprendernos de las palabras y mirada del Amado, derramadas en nuestro espíritu, alma y cuerpo. Si así ha acontecido, podemos intentar forcejear contra la realidad de Su amor verdadero..., no servirá de mucho (por no decir de nada). Cuando menos lo esperemos y pensemos, el contador del amor de Dios se pondrá a 00:00, y tendrá lugar en nuestro interior, una deflagración que hará pedazos todo aquello que, hasta ese instante, nos sustentaba.
A partir de ese "tiempo señalado", constataremos la veracidad del amor verdadero e incondicional, de Quien lo entregó todo por nosotros, sin esperar nada a cambio. Al igual que dos elementos químicos se unen, para generar uno nuevo y distinto, del que era hasta ese instante.

"El encuentro entre dos personas es como el contacto entre dos sustancias químicas: si se produce una reacción, las dos se transforman."

Carl Gustav Jüng. 1875-1961
Psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo
Existen realidades intangibles que superan con creces todo lo que se puede ver, oír, tocar, oler y degustar. Para percibirlas, es necesario que desarrollemos otra clase de "sentidos".
Los siguientes usuarios han agradecido: esther, daniel, Bernabe
  • Página:
  • 1
Página generada en: 0.71 segundos