Bienvenido, Invitado
Nombre de Usuario Contraseña: Recordarme

Descripción de la 'alacena' (parte III)
(1 viendo) (1) Invitado
La alacena
  • Página:
  • 1

TEMA: Descripción de la 'alacena' (parte III)

Descripción de la 'alacena' (parte III) hace 7 años, 5 meses #539

  • josemanuel
  • DESCONECTADO
  • Administrador
  • El Pastoret
  • Temas: 925
  • Valoración: 16
Descripción de la "alacena" (parte III)

7.- Abriendo la puerta.
Hay otro elemento que hallamos en nuestra alacena. Es la puerta o puertas que, ocultando su contenido de "ojos" y "manos" indiscretos, esperan ser abiertas. La puerta es un elemento capital, pues manifiesta el paso a otra dimensión, otro espacio, otro período.

“La puerta simboliza el lugar de paso entre dos estados, entre dos mundos, entre lo conocido y lo desconocido, la luz y las tinieblas, el tesoro y la necesidad. La puerta se abre a un misterio. Tiene un valor dinámico, psicológico; pues no solamente indica un pasaje, sino que invita a atravesarlo. Es la invitación al viaje hacia un más allá…”
(Chevalier, Jean / Gheerbrant, Alain; Diccionario de los símbolos, Editorial Herder, Barcelona, 1993, pág. 855)

Abrir dicha puerta denota:
a.- Un abandono de miedos y temores irracionales a lo desconocido.
b.- Una disposición y una actitud abierta a cambiar de mentalidad, dejando a un lado parámetros obsoletos que, si bien, nos fueron de ayuda en el pasado, ahora se han quedado descatalogados e inoperantes.
c.- Una disponibilidad inmediata, dejando a un lado cualquier otra actividad, sabiendo que lo que hallaremos tras la puerta será capital para nuestras vidas. María lo entendió cuando se puedo a los pies del Maestro.
d.- Una ilusión y una curiosidad expectante, como la de un niño que siempre espera de su padre, sabiendo que éste desea para él lo mejor y aquello que le conviene para su desarrollo integral.

8.- Tesoro anhelado.
Para esto hemos llegado hasta aquí. ¿Qué vamos a descubrir? ¿En qué consiste "lo nuevo y lo antiguo" (gr. καινα και παλαια, [kainós kaí palaiós])?
Lo más comprensible es que la expresión, "nuevo y antiguo", haga referencia a los comestibles almacenados en la alacena. El señor de la casa era el responsable de la alacena contuviera cada elemento comestible que fuera necesario para alimentar a su familia. Un administrador prudente equilibraba sirviendo lo antiguo y lo nuevo. En este sentido, viendo el valor de lo antiguo "añejo", él sabiamente sirve a su familia, tanto el alimento fresco de la vid como el añejo almacenado, combinándolos en forma equilibrada de modo que no se desperdicie. Si sólo sirviera lo fresco, lo antiguo se enmohecería y se estropearía, y tendría que ser arrojado y desperdiciado. Pero, si él sirviera tan sólo lo viejo, entonces lo nuevo y fresco también debería desperdiciarse provocando que la familia no recibiese el beneficio del sabor y la nutrición que se encuentran en los alimentos frescos.
Otra línea de interpretación, sin abandonar la cuestión alimenticia sería aquella que contempla el "nuevo" como el alimento "fresco" y con período de caducidad (leche, carne fresca, etc; alimentos fácilmente perecederos por causa del clima), mientras que lo viejo o “añejo” correspondería a la mayoría de alimentos que una vez procesados pueden aguantar mucho más tiempo (frutos secos, carne seca y salazón, queso curado, aceite, vino, miel, grano, etc) y que consistían la base primordial de la dieta en aquellas latitudes.
Si bien, con aquello que compartimos a la hora de comunicarnos, nos alimentamos en nuestro interior, y ello sería una perspectiva interesante en sí misma para contemplar, trataremos de ajustarnos al texto para constatar hasta qué punto es así o si existe alguna otra variante interpretativa.

La lengua griega tiene dos adjetivos para expresar la idea de “nuevo” o “novedad” que nos aportan una riqueza de matices que en lo cotidiano pueden pasar desapercibidos. Estas son:
1.- Kainós. Básicamente significa algo renovado o refrescado. Denota nuevo, de aquello que es no acostumbrado, desusado; no nuevo en tiempo, sino nuevo en forma o cualidad, de diferente naturaleza de aquello con lo que se contrasta como viejo.
2.- Neos. Se refiere a algo nueva mente creado. Significa nuevo con respecto al tiempo, lo que es reciente. Se usa de los jóvenes, y así se traduce, especialmente en el grado comparativo neoteros, «más joven», «menor»; así, lo que es neos puede ser una reproducción de lo viejo en cualidad o carácter.
Neos y kainos se usan en ocasiones en referencia de lo mismo, pero existe una diferencia, como ya se ha indicado. Así, el «nuevo hombre» en Ef. 2.15 (kainos) es nuevo en cuanto a que difiere de carácter; lo mismo en 4.24 (véase Nº 1); pero el «nuevo hombre» en Col. 3.10 (neos) destaca el hecho de la nueva experiencia del creyente, empezada recientemente, y aún en proceso. «El hombre viejo en él… data de tan lejos como Adán; ha nacido un hombre nuevo, que por ello recibe esta apropiada apelación» (esto es, neos), Trench, Synonyms, lx. El nuevo pacto en Heb. 12:24 es nuevo (neos) en comparación con el pacto mosaico, casi mil quinientos años anterior; es nuevo (kainos) en comparación con el pacto mosaico, que es viejo en carácter, ineficaz (8.8, 13; 9.15). El vino nuevo de Mt. 9:17; Mc 2.2; Lc. 5:37-39, es neos, como de reciente producción; el vino nuevo del reino (Mt. 26:29; Mc 14.25), es kainos, por cuanto será de diferente carácter que el de este mundo.

Por ello, según podemos comprobar, ese algo “nuevo” (gr. kainós) que aporta el responsable del hogar, corresponde a algo renovado y con un nuevo frescor. No nuevo en el tiempo pero sí nuevo en la cualidad y la forma, como el vino nuevo del reino. Todo ello nos habla de una transformación interior que se refleja en el exterior. Algo que siempre estuvo ahí pero que no podíamos contemplar con la “mirada del viejo hombre”. Necesitábamos una “visión nueva” que procede del Espíritu de Dios.
En cuanto a lo antiguo (gr. palaiós ), en griego se describe mediante, básicamente, mediante dos adjetivos, a saber:

1.- Arcaios (gr. αρχαῖος, [arjaíos] ), original, antiguo (de arque o arce, principio; derivados en castellano, arcaico, arqueología, etc.)
2.- Palaios (gr. παλαιός , [palaiós]), antiguo, no reciente, gastado:- antiguo, añejo, viejo, vieja (en castellano, paleo, paleontología, etc.). Se usa de lo que es de larga duración, viejo en años, etc.

De ello podemos deducir que, lo viejo que nos brinda el administrador de la casa, es aquello que ha reposado en el tiempo y que, tras un largo proceso está listo para ser útil y provechoso. No es viejo en el sentido de caduco u obsoleto, sino que transmite la idea de “añejo” con todas las connotaciones positivas que reporta. Como reza un dicho popular: “La miel, la leña y la teja, mejor vieja”. Y ello tiene un significado de gran calado que no trataremos aquí.

Así pues, con paso firme y decidido, te invito a aproximarte a nuestra "alacena".

Parte 3/3
Existen realidades intangibles que superan con creces todo lo que se puede ver, oír, tocar, oler y degustar. Para percibirlas, es necesario que desarrollemos otra clase de "sentidos".
  • Página:
  • 1
Página generada en: 0.82 segundos