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La alacena
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TEMA: Etimología de la alacena

Etimología de la alacena hace 7 años, 7 meses #536

  • josemanuel
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Etimología del término "alacena"

Puede que alguien opine que permutar el término “tesoro” por el de “alacena” no sea del todo apropiado, por cuanto el término griego que utiliza el evangelio es el de tesoro ("thesauros", gr. θησαυρός). No obstante, antes de precipitarnos en conclusiones inapropiadas, sería bueno constatar que dicha palabra, está reflejando una figura (gr. tropo) literaria llamada metonimia (del gr. metá –indicando cambio- y ónoma=nombre), que consiste en el cambio de un nombre por otro con el que el primero guarda una relación. Aquí, concretamente, se trata de una metonimia del adjunto (o, de relación), que es la opuesta de la metonimia de sujeto. Se llama así porque, en lugar del sujeto, se pone alguna circunstancia perteneciente al sujeto; por ejemplo, el contenido, por el continente, es decir, el contenido, por el recipiente; y lo colocado, por el lugar.

Un ejemplo de ello, para que lo podamos comprender, lo tenemos en Mt. 2.11, dónde los magos al encontrarse con Jesús y sus padres en la casa, y tras postrarse adorándole, nos dice que: “…luego abrieron sus tesoros”; es decir, los cofres en que llevaban los tesoros. Del mismo modo, en Mt. 13.52, el mismo Mateo deja registradas las palabras de Jesús: “…que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas”; es decir, el cofre, lugar o “alacena” en que guarda las cosas nuevas y viejas. En realidad, el tesoro está compuesto de esas cosas nuevas y no tan nuevas, que son preciosas y merecen ser guardadas de la corrupción provocada por el paso del tiempo.
Así pues, una vez aclarado que dicho término “tesoro”, hace referencia al continente y no al contenido, podemos describirlo como mejor nos parezca. Por lo que a mí respecta, la imagen de una “alacena”, siendo ésta una pieza propia del mobiliario oriental y, con todo lo que refleja e inspira, como iremos constatando, es la más adecuada, para expresar lo que en este apartado podremos compartir.

Pasemos al aspecto, propiamente etimológico del término alacena.

Alacena, como la mayoría de palabras del castellano que comienza por "al", proviene del árabe (700 años de invasión dejaron huella profunda en todas las áreas de nuestra vida y, la lengua, no quedó exenta de ello).

En el caso de al-acena, viene de ألخزانة (al-ẖizānah), o sea, "el depósito". El término "acena" proviene del verbo خزن “hazana” que significa “guardar, proteger”. Antes que se edificaran las viviendas, se guardaba lo que era valioso en los huecos de los árboles. Con el sedentarismo, eso cambió. Por tanto, se colocaba allí lo que se deseaba proteger, guardar y administrar. Ese deseo y necesidad de preservar del paso del tiempo aquello que se consideraba valioso y que en un futuro pudiera ser útil, fue lo que movió al ser humano, desde la noche de los tiempos, a acumular tesoros (curiosamente, es la palabra griega "thesauros", gr. θησαυρός, la utilizaba en el registro bíblico).

De modo parecido será nuestro propósito, aportando lo nuevo y antiguo, en un formato, lo más comprensible posible, para quien acceda a ello, según su disposición y disponibilidad.

Otro término muy relacionado con "alacena" y muy apropiado a nuestra declaración de intenciones, es la palabra "almacén", lugar en el que puede encontrarse todo aquello que uno requiere para sus necesidades cotidianas (éste daría paso con el tiempo a las grandes superficies comerciales), la cuál procede del árabe مخزن “mahzan” – “tienda, negocio, depósito” (con artículo ألمخزن “al-mahzan”) también proveniente de verbo خزن “hazana” que significa “guardar, proteger”. De este verbo también proviene la palabra árabe خزانة “hizana” – que dió origen a la palabra castellana “alacena” de ألخزانة “al-hizana”. Al italiano pasó como “magazzino” (del plural que es مخازن “mahazin”) que luego fue tomado en francés como “magasin” y luego en inglés como “magazine”, donde cambió su significado a “revista”. Las revistas, a modo de caleidoscopio multicolor, suelen expresar artículos de diferentes temas, donde todos los que se acercan encuentran unos artículos más interesantes que otros. La palabra fue reimportada del inglés para terminar como nuestra palabra actual de “magacín”.

Pues bien, mi intención es que en esta alacena temática, puedas hallar artículos de lo más variado. No tengo la pretensión que todos sean de igual interés para ti (sería muy necio y presuntuoso por mi parte), pero sí espero que alguno de ellos colmen tus expectativas y sobre todo te sorprendan, despertando tu interés en profundizar más, trascendiendo lo cotidiano.

Nos vemos
Existen realidades intangibles que superan con creces todo lo que se puede ver, oír, tocar, oler y degustar. Para percibirlas, es necesario que desarrollemos otra clase de "sentidos".
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